Sesiones de Reiki

Consultorio de Reiki y Terapia floral. Carolina Luciano

Imagínate llegar a un espacio en el que puedes ser tú, donde eres honrada/o, tu luz es vista, reconocida y respetada.

En mi espacio de consulta el momento que cruces la puerta, puedas dejar la armadura afuera y saber que eres bienvenida/o.

En una sociedad como la nuestra donde al parecer lo más importante es lo que puedas demostrar –o aparentar– ser, no es de extrañar que el cuerpo y el alma griten bajo el peso de tantas exigencias y excesivas responsabilidades.

Trabajar con una sanadora Reiki puede ser uno de los regalos más generosos que te puedas obsequiar a ti misma.

A pesar de que podemos pensar que no es imprescindible, algo que es solo para aquellos momentos en la vida cuando tenemos un poco de dinero o tiempo extra, en realidad,  el Reiki puede ser la herramienta central que te ayude a crear una vida verdaderamente creativa, alegre y empoderada.

¿Cómo funciona?

Una sesión de Reiki dura alrededor de un hora. Al inicio tenemos una breve conversación y luego procedemos al tratamiento en sí.

Te recuestas en la camilla, con ropa y sin zapatos. Coloco mis manos suavemente en distintas partes de tu cabeza, torso y espalda ya sea sobre el cuerpo o ligeramente por encima de este.

El tiempo en cada posición varía, pero es un promedio de cinco minutos en cada una.

El toque no es manipulador ni agresivo, es más bien sutil y profundo.

El espacio donde trabajo y recibo personas es relajado, cómodo, despejado y de una sencilla belleza. Está localizado en Gazcue en la ciudad de Santo Domingo.

¿Qué se siente en una sesión de Reiki?

Las manos Reiki son tibias y calmantes y en pocos minutos te sentirás más relajada.

Mientras se profundiza tu relajación, la habilidad innata de tu cuerpo de sanarse a sí mismo es activada, facilitando así un estado meditativo en donde es mucho más fácil acceder a tu propia sabiduría y bienestar.

La experiencia con el Reiki puede variar en cada persona y en cada sesión.

Quizás en una ocasión te duermas profundamente, en otra te sientas flotar, en otra no sientas nada o en una sola tengas todas estas experiencias y muchas más.

En el Reiki todo está bien, y la existencia o no de experiencias no es indicador de su eficacia.

El Reiki es energía espiritualmente guiada, lo que significa que no es un traspaso de mi energía hacia ti, sino que conectamos directamente con la energía universal, pura, brillante, purificadora lo que produce en tu ser un reconocimiento de esa chispa interna que siempre está conectada a la Fuente.

Para mí las sesiones de Reiki son sagradas y es esa actitud la que guía mi trabajo.

Saldrás de aquí, no solo sintiéndote mejor -más feliz y saludable- sino más capaz de manejar cualquier tipo de situación que estés viviendo. Lo más probable es que después del tratamiento te sientas más centrada, clara y esperanzada -más como tú misma.

Aunque puedes sentir un profundo alivio desde la primera sesión, siempre le recomiendo a mis clientes que se permitan pasar por un proceso de al menos cuatro sesiones para que puedan evaluar realmente lo que el Reiki puede hacer por ellas.

Explora los diferentes ciclos que ofrezco. Las necesidades varían y cada persona es un mundo, pero si esto resuena contigo te invito a que vengas a una primera sesión y te formes una impresión del Reiki y de mis servicios. Desde ahí podremos contemplar mejor qué camino seguir.

¿Sabías que puedes aprender a hacerte Reiki tú misma/o?

Así es, cualquiera puede aprender esta maravillosa práctica y tratarse a sí mismo, sus familiares, animales y plantas.

Conoce cómo, dónde y cuándo es el próximo curso de Reiki I.

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