Carolina Luciano
Desde el umbral

Desde el umbral

Carolina Luciano. Desde el umbral. Blog 2019

Les cuento que tengo 262 días embarazada. A menos de dos semanas de parir. 

Este embarazo ha sido de primeras veces: 

Es la primera vez que tengo dentro de mí una niña. 
La primera vez que estoy embarazada a los cuarenta y tanto. 
La primera vez que estoy embarazada después de una pérdida.
La primera vez que estoy 100% segura que ya mi cuerpo no traerá más personas al mundo.

Estos nueve meses han sido retadores. Desde los malestares de los primeros meses, hasta la suprema incomodidad de estos últimos. 

¿Soy yo o hace más calor que nunca? 

La verdad es que mi cuerpo y el de todas las personas embarazadas merecen una ovación de pie… pero se las debo porque me da brega pararme y se me hinchan las piernas

Exceptuando un pequeño lapso de productividad y extrovertimiento alrededor del quinto mes en el que hice mi último curso de Reiki, no he tenido el más mínimo deseo de hacer nada para el mundo de fuera. 

No redes sociales, no escritura, no clientes, no cursos, no prestarle atención a nadie que no fuera yo, mi casa y mi cuerpo.

Es un privilegio que no me pasa por alto el que pueda hacerle caso a mis deseos y no tener que salir con el cuchillo en la boca a buscar qué comer, gústeme o no. Así es que por eso doy gracias a la vida (y a mi marido).

Eso sí, en estos meses para adentro me convertí en un huracán doméstico, pintando, arreglando, botando, regalando y reorganizando. Peleando por todos los disparates que compramos, guardamos y luego no usamos; por la incapacidad de los varones de mi casa de poner las cosas donde van o de exprimir la pasta de diente desde abajo como la gente, en fin… 

Cuando los closets y gavetas ya estaban organizados, las paredes pintadas, las cosas de la bebé compradas e instaladas y hasta los cabellos de mis hijos pelados me paré a contemplar mi obra.

En vez de la satisfacción esperada lo que encontré fue una persistente irritación. Fastidio. Ganas de quejarme. 

Nada estaba inmaculado… y eso me daba un pique…

Un parto dentro de un parto

Les prometo que no es porque yo trabajo con ellas, pero hay una flor para todo… o dos o tres. A las Flores de Bach me refiero. Así es que me preparé un gotero y me estuve quieta par de días.

Y así como las mareas cambian, así cambió mi visión. 

Lo que se me hizo clarísimo es que lo que yo realmente quería pintar, arreglar y organizar para poder abrir -ya!- no es mi casa física. 

Es mi casa virtual.

Y eso hice.

Con todo y miedo. Con todo y el no saber. Con todo y el no poder controlar cada posible resultado, terminé de hacer lo que me había prometido a mí misma hace años.

Aprovechando que no estoy afuera, me he dedicado a estar adentro. Literal y metafóricamente (con los pies encaramados y el aire acondicionado a todo lo que da).

Lo hice por amor a ustedes, a mí y a la vida.

Porque creo ferozmente que nuestras voces son muy necesarias.

Les presento el hogar que le he construido a mi voz.

Entonces, aunque estoy en licencia de maternidad y no les puedo ofrecer nada que involucre mi presencia física, les invito a entrar. Hay mucho que leer y aprovechar de lo que he creado para ustedes aquí.

Particularmente quiero invitarles a entrar al Salón de la Inspiración, allí les ofrezco herramientas hermosas y útiles para volver a su centro, sentir su propia energía y traer desde allí lo que desean entregar a su mundo.

Cuéntenme su impresión.

Lean el blogsobre mí, los sevicios que ofrezco (cuando esté de vuelta), sobre el Reiki y el arte …

Entren. Lean. Compartan y me cuentan. Si hay algún problema también me dicen para arreglarlo.

Imaginen que les recibo con olor a salvia, con una mullida alfombra donde puedan andar sin zapatos, con una suave música de fondo y con un gran abrazo.

Mi hogar es su hogar.

Con amor,

Carolina

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CREDITOS DE LA PAGINA

Nada de valor crece en aislamiento

* Ivel, Milton y Valentina me tomaron fotos y hasta lograron que yo lo disfrutara.
* Adrie y su equipo en Paragram construyeron y diseñaron la estructura.
* Squarespace es nuestro host.
* Dance breaks impulsados por I Am Here de Pink.
* El resto soy yo quitando, poniendo, escribiendo y sacando imágenes, ideas y palabras que tenía guardadas por todos los rincones.
Como dice Snoop Dog, me agradezco a mí también.

 
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Carolina Luciano