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Sesiones de Reiki

Mi intención es asitirte mientras expandes tu entendimiento de lo que eres capaz, te ayudo a recordar la inmensidad de recursos que tienes a tu disposición, a salir del estancamiento, a expandir tus alas y a enterrar tus raíces en la llama de tu propio corazón. Con intuición, creatividad e integridad. Respetando siempre tus ritmos, tus ciclos y tu forma natural de ser.
— carolina luciano

Imagínate llegar a un espacio en el que puedes ser tú, donde eres honrada/o, tu luz es vista, reconocida y respetada.

En mi espacio de consulta el momento que cruces la puerta, puedas dejar la armadura afuera y saber que eres bienvenida/o.

En una sociedad como la nuestra donde al parecer lo más importante es lo que puedas demostrar -o aparentar- ser, no es de extrañar que el cuerpo y el alma griten bajo el peso de tantas exigencias y excesivas responsabilidades.

Trabajar con una sanadora Reiki puede ser uno de los regalos más generosos que te puedas obsequiar. El Reiki puede ser la herramienta central que te ayude a crear una vida verdaderamente creativa, alegre y empoderada.

Me dedico a facilitar sesiones y cursos de Reiki porque en él he encontrado una fuente inagotable de misterio, gracia, sanación, independencia y libertad. Cualidades que valoro profundamente.

Lo siento dulce, puro, eternamente interesante.

Lo más fascinante es que visto desde fuera parece bastante básico. Fácil de pasar por alto y descartarlo. Sin embargo, es un regalo que se continua revelando con el tiempo.

¿Cómo funciona?

Una sesión de Reiki dura alrededor de un hora. Al inicio tenemos una breve conversación y luego procedemos al tratamiento en sí.

Te recuestas en la camilla, con ropa y sin zapatos. Coloco mis manos suavemente en distintas partes de tu cabeza, torso y espalda ya sea sobre el cuerpo o ligeramente por encima de este.

El tiempo en cada posición varía. El toque no es manipulador ni agresivo, es más bien sutil y profundo.

He llegado a sesiones de Reiki molida, cansada… y salgo reenergizada, llena de vida. El Reiki me ha aportado en momentos de decisiones radicales y de mucha importancia en mi vida.
— Ingrid Rodríguez

El espacio donde trabajo y recibo personas es relajado, cómodo, despejado y de una sencilla belleza. Está localizado en la Zona Colonial de Santo Domingo.

¿Qué se siente en una sesión de Reiki?

Las manos Reiki son tibias y calmantes y en pocos minutos te sentirás más relajada o relajado.

Mientras se profundiza tu relajación, la habilidad innata de tu cuerpo de sanarse a sí mismo es activada, facilitando así un estado meditativo en donde es mucho más fácil acceder a tu propia sabiduría y bienestar.

La experiencia con el Reiki puede variar en cada persona y en cada sesión.

Quizás en una ocasión te duermas profundamente, en otra te sientas flotar, en otra no sientas nada o en una sola tengas todas estas experiencias y más.

El Reiki es energía espiritualmente guiada, lo que significa que no es un traspaso de mi energía hacia ti, sino que conectamos directamente con la energía universal, pura, brillante, purificadora lo que produce en tu ser un reconocimiento de esa chispa interna que siempre está conectada a la Fuente.

Para mí las sesiones de Reiki son sagradas y es esa actitud la que guía mi trabajo.

Saldrás de aquí, no solo sintiéndote mejor -más feliz y saludable- sino más capaz de manejar cualquier situación que estés viviendo. Lo más probable es que después del tratamiento tengas más claridad, esperanza y armonía.

Aunque puedes sentir un profundo alivio desde la primera sesión, siempre le recomiendo a mis clientes que se permitan pasar por un proceso de al menos cuatro sesiones para que puedan evaluar realmente lo que el Reiki puede hacer por ellos.

Las necesidades varían y cada persona es un mundo, pero si esto resuena contigo te invito a que vengas a una primera sesión y te formes una impresión del Reiki y de mis servicios. Desde ahí podremos contemplar mejor qué camino seguir.

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Sesiones de Reiki

Sesiones de Reiki, Terapia Floral y técnicas espirituales para acompañarte en los procesos de sanación, cambios, duelos, despertares, y sobre todo, asesorarte en la ardua y hermosa labor de entregar lo que eres al mundo.

Horarios mañana y tarde en la Zona Colonial.
Primera sesión: RD$2,500
Sesiones siguientes:
Reiki: RD$2,000
Reiki + Flores de Bach: RD$2,500

*** En estos momentos —verano 2019— estoy en licencia de maternidad. Si te interesa enterarte cuando regrese a ofrecer mi servicios puedes anotarte en mi listado aquí.***

¿Sabías que puedes aprender a hacerte Reiki a ti?

Así es, cualquiera puede aprender esta práctica y tratarse a sí mismo, sus familiares, animales y plantas.

Conoce cómo, dónde y cuándo es el próximo curso de Reiki I.

 
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Palabras Amables

Carolina, eres una sabia mujer y maestra, mi oráculo personal. Tus profundas palabras siempre me ubican y me hacen tomar el camino correcto. Gracias por aceptarme como soy.

-Francia Sánchez

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A pesar que había escuchado hablar del Reiki nunca lo había experimentado y me mantenía un poco escéptica con eso, hasta el día que hicimos una mini sesión y el resultado me hizo volar. Suelo estresarme mucho y cargar con muchas cosas, y así mismo me sentía al llegar: cargada y estresada con muchas cosas por hacer y poco tiempo o recursos para lograrlas.

Me di cuenta que el Reiki es medicina para el espíritu y estoy infinitamente agradecida con este regalo que me dio el universo a través de Carolina, un ser de Luz maravilloso.

-Ivel Cenac

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Una persona bondadosa, en un momento de oscuridad en mi cuarto me indicó un lugar alto desde donde se veía una pequeña luz. Allí, me dijo se encuentra una mujer que repara pétalos de flores maltratadas, alas de mariposas quebradas y quita vendas de los ojos aunque estuvieran pegadas por años.

Subí entonces las escaleras y entre música, sonidos, colores y esencia de naturaleza entré a mi cuarto iluminado.

 Reiki fue la palabra y la experiencia propicia para el curarse desde sí, de manera natural, sin grandes afanes y con respeto al ser y a la maravilla de saberse unido entre todos y con el todo.

-Liz Báez

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Mi primer acercamiento al reiki, hace ya unos años, fue a partir de la pérdida de mis padres y que varias amigas me lo recomendaran como vía para ir recuperando la alegría y el equilibrio.

En esta ocasión llegué al consultorio de Carolina para manejar el estrés que tenía en el trabajo.... un desequilibrio marcado por la búsqueda y reafirmación de mis propias pasiones y misiones en la vida.

Después de nuestras sesiones siento más alegría y serenidad, mejor sueño, más flexibilidad conmigo misma (IMPORTANTISIMO ESTO!).

-Berenice Pacheco Salazar

Recurrí al Reiki buscando ayuda para atravesar un momento sumamente doloroso e inesperado. Ocurrió coincidiendo con que recientemente yo había emprendido un proyecto enorme que implicaba mudarme de mi país, dejar mi trabajo, reinventar mi vida cotidiana, apostar al amor y a mi pareja. Esa decisión tiene sus bellos frutos pero también sus momentos de crisis.

En eso estaba yo cuando un golpe de la vida me sorprendió, por lo que viajé a mi país natal de emergencia, con las defensas bajas y poca fuerza para enfrentar las circunstancias adversas. Al regresar, busqué ayuda porque sabía que no podría sola.

A través de las sesiones de Reiki y la terapia floral con Carolina fui tomando conciencia del mundo, de mi potencial, de la conexión real con todo lo que me rodea.

Me abrí a recibir ayuda, algo nada sencillo para una chica que se cree superpoderosa, autogestiva, autónoma, autárquica, autosuficiente, autotodo.

Aprender a admitir que mi fragilidad y sensibilidad son parte de mi fortaleza. Esto me dio calma y fuerza para asimilar los cambios en mi vida y no enfrentarlos sino aceptarlos en armonía.

A partir de nuestro trabajo juntas desarrollé más calma, tolerancia, transparencia, honestidad, un cuerpo más sano, así como más certeza de lo presente, de la magia de este mundo.

-Ceci Moltoni

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Desconocía el Reiki, aunque siempre había creído en el poder y la energía que emiten nuestras manos y todo nuestro cuerpo.

Jamás pensé que con alguien tocarte podrías sentirte parte del Universo, sentirlo, contemplar que no sólo le perteneces al Todo sino que formas parte del Todo.

Mi experiencia ha sido maravillosa, nunca había sido tan consciente de cada parte de mi cuerpo y de mi alma. Siempre he sido Católica y el Reiki profundizo aún más ese amor con Dios, que va más allá de los escritos, de lo dicho y lo visto.

Aprendí a aceptarme, a sentirme hermosa, única! Amarme tal cual! Todo en mí forma parte de algo majestuoso puro y Divino. Me hizo sentir LIBRE! Eso jamás lo olvidaré.

Sentirte de paseo en este mundo es una realidad extraordinaria! Todas las cosas incluyendo a las personas y experiencias las ves de otra forma.

¡El Reiki ha sido un regalo maravilloso!

-Marlene Hernández

 
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Carolina Luciano Reiki en Santo Domingo