Carolina Luciano

Jennifer Paredes

Luego de probar el efecto transformador del Reiki en mi propia vida empecé a sentir la necesidad de tocar a las personas que veía a mi alrededor con alguna dolencia física o emocional, quería sentir la energía en mis manos y deseaba compartir esta hermosa forma de sanación natural que muchos desconocen. Así es que decidí tomar el nivel 1 de Reiki y siento que ha sido un una bendición; un regalo poder ser un canal para que esta poderosa energía fluya a través de mí, ver el efecto sanador y el amor que llega de ella.

Durante el curso me sorprendió sentir de una manera tan clara tanta energía, tanta paz, amor y armonía en ese espacio, era casi tangible. Me sorprendió lo fácil y profundo que fue meditar y alcanzar niveles de concentración que nunca antes había logrado.

Es una experiencia Divina, es darnos cuenta que algo más grande y poderoso que nosotros nos mueve, nos guía, y está aquí para llenarnos de amor, de paz, de armonía, para regresarnos a nuestro estado natural de equilibrio y divinidad. Es algo tan grande y a la vez tan sencillo que todos somos capaces de acceder a él y utilizarlo para nuestro beneficio y para servir a otros seres humanos.

—Jennifer Paredes